LA CANCIÓN ESPAÑOLA

Hasta que el pueblo las canta, las coplas, coplas no son, y cuando las canta el pueblo ya nadie sabe el autor. Tal es la gloria, Guillén,de los que escriben cantares: oír decir a la gente que no los ha escrito nadie. Procura tú que tus coplas vayan al pueblo a parar, aunque dejen de ser tuyas para ser de los demás. Que, al fundir el corazón en el alma popular, lo que se pierde de nombre se gana de eternidad.

martes, 15 de enero de 2008

Marife de Triana


Marifé de Triana. Cantaora María Felisa Martínez López Burguillos (Sevilla), 1936
Aunque Marifé de Triana canta desde mucho tiempo antes, es el año 1955 el que se abre a su consagración definitiva, alzándose a primera figura entre una pléyade de artistas del mismo género que ya llevaban muchos años consagradas. Desde entonces, y hasta hace poco más de un año en que decide retirarse definitivamente de los escenarios, Marifé no ha dejado de cosechar éxitos ininterrumpidamente. ¿Secreto de estos éxitos?. Ninguno. En el triunfo prolongado de un artista no cabe más que unas cualidades demostradas constantemente en su quehacer y una entrega total en todas y cada una de sus actuaciones, y estas dos cualidades las tenía de sobra Marilé cuando empezaba, y le sobraban cuando decidió retirarse. No ha habido, pues, ni secretos ni casualidades en el triunfo de Marifé. Al margen de una espléndida voz, acariciadora y cálida como las mañanas de Abril en su Sevilla, alegre y rumorosa como las aguas del Guadalquivir a su paso por Triana, de una voz cuajada en los colores y perfumes de Andalucía, Marifé es, si no la sola, sí la que mejor recrea cada uno de los personajes que nacen en sus canciones, dotándolos de una fuerza dramática, que hace que cada una de sus interpretaciones sea única e irrepetible. No es mi intención crear un baremo donde cada artista tenga un número que lo califique mejor o peor que los demás. Lo que sí sostengo es que ninguna otra intérprete ha sabido imprimirle a sus canciones ese sentimiento trágico, desesperante, que nos ha llevado a ahogarnos de angustia en cada una de sus creaciones. Ese es el sello personal, inconfundible, que le pone Marifé de Triana a la Canción Española

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Pastora Soler cantando Trinia en directo

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La Copla


La copla es una forma poética que sirve de letra para canciones populares. Surgió en España, donde sigue siendo muy común, y está muy difundida en Latinoamerica. Su nombre proviene de la voz latina copula, "lazo", "unión".
Las coplas están compuestas generalmente por cuatro versos de arte menor, dispuestos en forma de
cuarteta de romance (8- 8a 8- 8a), de seguidilla (7- 5a 7- 5a) o de redondilla (8a 8b 8b 8a).
Por su estructura métrica y fórmulas características, la copla está muy cercana al
romance, género poético popular por excelencia de la literatura española. Autores cultos, como el marqués de Santillana (Íñigo López de Mendoza), Rafael Alberti, Luis de Góngora, Antonio Machado o Federico García Lorca se han acercado a estas formas de poesía con gran respeto. A veces el tema lo tomaban de una canción, un suceso local o un romance escuchado en una taberna, y otras era el pueblo quien hacía suya la composición poética sin saber que tenía autor. Como escribe Manuel Machado,


Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las
canta el pueblo
ya nadie sabe el autor.
Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha
escrito nadie.
Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.
Que, al fundir el
corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de
eternidad.


El lenguaje de las coplas es coloquial y directo, aunque se recurre a menudo al doble sentido para conseguir efectos cómicos, lascivos o escatológicos
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